15 Oct La importancia de unas encías saludables
Cuando se habla de la salud dental, es habitual pensar solo en los dientes. Es decir, mantener los dientes blancos, rectos y libres de caries. Pero una parte que es igual de relevante y esencial son las encías.
Las encías no solo rodean y protegen los dientes, sino que también contribuyen a mantenerlas sujetadas al hueso. Y es que las encías actúan como una barrera protectora contra bacterias e infecciones. Cuando se mantienen en buen estado, evitan la entrada de microorganismos nocivos que pueden provocar enfermedades periodontales y afectar otras partes del cuerpo. De hecho, cada vez hay más estudios que relacionan la salud de las encías con la salud cardiovascular y otras afecciones sistémicas.
Las enfermedades más habituales que pueden sufrir las encías son la gingivitis y la periodontitis. La gingivitis es la inflamación leve causada por la acumulación de placa bacteriana. Se manifiesta con enrojecimiento, hinchazón y sangrado al cepillarse. Mientras que la periodontitis es la enfermedad en una fase avanzada que puede afectar el hueso que sostiene el diente. Sin tratamiento, puede conducir a la pérdida dental.
Cuando alguno de estos signos de enfermedad gingival, el dentista puede realizar limpiezas profesionales profundas para eliminar la placa acumulada bajo la línea de la encía. En casos avanzados, pueden ser necesarios tratamientos periodontales más específicos, siempre con el objetivo de recuperar la salud y frenar la progresión de la enfermedad.
Cómo se pueden prevenir los problemas de encías:
- Cepillarse correctamente los dientes al menos dos veces en el día con pasta con flúor.
- Usar diariamente hilo dental para eliminar la placa entre dientes y encías.
- Revisiones periódicas al dentista, como mínimo una o dos veces el año.
- Dieta equilibrada rica en vitaminas y baja en azúcares.
- Evitar el tabaco, puesto que es un factor de riesgo importante para la periodontitis.