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El mal aliento y el calor, como mantener un aliento fresco durante el verano

Con la llegada del verano y el aumento de las temperaturas, muchas personas experimentan problemas con el mal aliento. Es habitual que los cambios de rutina afecten la salud bucal, por eso hay que tener en cuenta las causas que pueden provocar mal aliento y como se puede evitar.

Hay varios factores que pueden contribuir a tener mal aliento en verano. Uno de ellos es la deshidratación. Con el calor sudamos más, y esto puede dejar la boca más seca. La saliva es esencial para neutralizar los ácidos y eliminar las partículas de comida. La falta de saliva favorece el crecimiento de las bacterias que causan mal aliento. La hidratación es tan importante para evitar el mal aliento como para combatir el calor. Otro de los factores que pueden generar mal aliento es el consumo de bebidas azucaradas y alimentos como los helados. Durante esta época del año, es habitual abusar de este tipo de productos. Los alimentos azucarados y ácidos pueden fomentar el crecimiento de las bacterias de la boca y hay que controlar su ingesta. También hay una afectación directa del cambio de los hábitos de comida. En verano se hacen más comidas al aire libre y aperitivos constantes, esto puede ir en detrimento de poder mantener una buena higiene bucal. Es importante eliminar los restos de comida de la boca para evitar que proliferen las bacterias.

Así pues, qué otros consejos se pueden seguir para mantener un aliento fresco durante el verano?

Una higiene bucal rigurosa es la principal solución para evitar el mal aliento. Es importante lavarse los dientes al menos dos veces en el día y utilizar el hilo dental, además de limpiar también la lengua para eliminar las bacterias de toda la boca. Para tener un aliento fresco en verano también es recomendable optar por alimentos frescos como las frutas y las verduras. Alimentos como las manzanas, las lechugas o las zanahorias son opciones ideales por esta época del año. Otro truco para conseguir un aliento fresco es masticar un chicle sin azúcar, que ayuda a producir más saliva y mantener la boca fresca entre comidas.

Para acabar, en verano no se pueden olvidar las visitas regulares al dentista. Porque en verano, la salud bucodental no hace vacaciones!